No existen los buenos buenos ni los malos malos. Somos durante la vida un poco de cada cosa.
Cuando nos convertimos en recuerdo, es la memoria la que nos custodia.
La memoria, esa que nos permite olvidar lo que no soportamos recordar. y esa misma que entra en escena sin pedir permiso para fabricarnos una lagrima o una verguenza.
Y ahi estamos, los que tenemos algunos años o los que tienen muchos pecados prisioneros de esta desgraciada.
La memoria...
